Blog de Alain D. Geiser

Vida

Des-enlace.

Escrito por AlainDGeiser 26-09-2016 en Amor. Comentarios (0)

Este es el desenlace equivocado de una historia que debía haber sido distinta. 

No habrá más fuego ni llamas eternas.

No habrá más bosques de hojas perennes.

No quedarán ascuas, ni hogueras perdidas.


Nadie más morará en este salón,

pues la muerte ha pasado, y ha terminado.

Quedarán nuestros recuerdos amortajados.

Quedará algo, en algún pequeño rincón.


Cenizas de un bosque, una vez sembrado.

Cenizas de un verde apagado.

Reliquias de un amor quemado.


Y donde hubo fuego, esto quedó.

Tan solo recuerdos quemados,

tan solo, uno de los dos. 


La llama que antes ardió, no volverá a encenderse. 

Habrá que formar otra, que enlace la anterior.

Pero para eso, el tiempo tendrá que encontrar su lugar.

Vida.

Escrito por AlainDGeiser 17-09-2016 en Vida. Comentarios (0)

Un nombre que llama al olvido, una historia que no conoce destino.

Un hombre abocado al exilio, una leyenda que muere al final del camino.

Son conceptos extraños aquellos enmarcados en el tiempo.

Más todos tienen un principio y un final.


Y si bien los héroes mueren forjando sus leyendas,

las leyendas jamás forjarán nada más,

pues su destino, último y final es el vivir en la memoria hasta ser olvidadas.

Y si una leyenda es olvidada, muere entre las arenas del tiempo.


La historia llena de mitos, cuentos y leyendas está.

Pero la historia está escrita con sangre de vencidos,

y por los puños de los vencedores. 

Que ignoran las leyendas de aquellos cuyas vidas tomaron sin dudar. 


Ember.

Escrito por AlainDGeiser 19-04-2016 en Poesía libre. Comentarios (0)


Como fogatas consumiéndose.

Somos ascuas de distintas edades.

Nada más que cenizas en el olvido del mañana.

Imperios caídos, mundos perdidos, reinos destruidos.


Seres de ceniza y carbón.

Flamígeras lenguas con fecha de extinción.

Buscamos la luz, aunque anhelamos la sombra.


Nuestro pasado ardió.

Nuestro presente está ardiendo.

Nuestro futuro también sucumbirá.


Como las llamas de una hoguera sin vigilar.

Ardemos hasta que no podemos consumir nada más.

Entonces nos apagamos.

Ahogados en nuestra propia necedad.


Pues somos llamas sin vigilar.

Y el fuego lo es todo.

Principio y Final.

Vida y muerte convergen en un mismo lugar.


La llama es nuestra vida. Las cenizas nuestra muerte.