Blog de Alain D. Geiser

Reflexiones

Corazón ni tan negro ni tan blanco, tan solo rojo y vivo.

Escrito por AlainDGeiser 07-01-2015 en Poesía libre. Comentarios (0)

No logro entender el plan si es que hay alguno.

No llego a dilucidar las ideas preconcebidas por las que me haces pasar.

No entiendo tus razones, ni tan siquiera los pequeños matices.

Los planes recién inventados por los que me haces pasar.


Te odio, porque me haces débil.

Te quiero, porque sin ti no seria quien soy.

Te odio, porque puedes ser maligno.

Te quiero, porque puedes ser benigno.


Y es que estás tan loco, maldito corazón.

Eres rojo y negro, como el carbón prendido.

Eres ardiente, pues rebosas de mi furia.

No solo de fuego y carbón estás hecho.


Pues en tu interior, llora una nación.

De nobles valores, de pequeñas virtudes.

De grandes defectos, y enormes tormentos.


Lloran por sobreponerse unos a otros.

Por ser valores más grandes.

Por ser defectos más pequeños.

Por sacar a fuera las virtudes.

Y acabar con los tormentos. 


Gracias por el 2014

Escrito por AlainDGeiser 28-12-2014 en Reflexiones. Comentarios (0)

Yo no voy a hacer un video sobre mi año. Ni voy a explayarme más de lo necesario en este pequeño resumen. La razón de que no lo haga es simple, el año se compone de cuatro estaciones, y en cuatro párrafos acabará mi resumen.

Mi Invierno, el comienzo del año fue genial, había conocido a una persona maravillosa el diciembre pasado, mis amigos seguían conmigo, estaba algo nervioso por los exámenes de mi carrera pues no sabía como serían al haberme cambiado de universidad. No obstante estaba feliz.

La Primavera fue como siempre, tranquila, la sangre un poco alterada y los ojos rojos por la alergia. Tuve algún que otro problemilla que se pudo solucionar. Nada serio ni importante pero no me arrepiento de nada ni de nadie, todo lo contrario, me alegro de esos tres meses.

El Verano… El Verano empezó con un Cólico Nefrítico, supuestamente provocado por la alergia el día de un examen de la carrera. Por suerte pude ir otro día a realizarlo. Seguidamente conocí a más gente en verano, rehice amistades que tenía por perdidas y me volví a poner malo a las dos semanas de San Juan. También tuve problemas, esta vez la sangre bastante más alterada que en primavera, esta vez estuve a punto de tirar la toalla, de volverme la clase de hombre que no quiero ser. Pero gracias a los que nunca me abandonan, a los que cuidan de mi pude volver a mi sendero, El Camino del Guerrero, y no el del Demonio.

El Otoño ha sido la última etapa del año, nos hemos llevado algún que otro chasco, decepciones, pero también alegrías, yo he descubierto algunas cosas sobre mi mismo, he visto que puedo llegar a hacer que personas que antes no leían nada al menos presten atención a algunas historias, las palabras que escribo les gustan, y eso para mi es un orgullo, porque significa que tengo algo que hacer, más allá de terminar mi carrera, pues mi sueño no ha cambiado, ahora tiene uno hermanado.

Ese ha sido mi resumen, como dije cuatro párrafos. Siempre cumplo lo que prometo, incluso vigilar a almas descarriadas, aunque sea desde las sombras.
Como he dicho antes, mi sueño no ha cambiado, quiero ser juez, traer la verdadera Justicia a este mundo, pero para ello quedan algunos años, mientras tanto he decidido hacer realidad otro sueño, uno igual de grande, quizás incluso más.

Quiero escribir una gran historia, una tan grande que englobe un mundo. Un mundo del que quiero que forméis parte. Y como siempre, para escribir esa historia, primero tendré que vivir la mía propia, así que gracias por este año, a los que están, han estado o seguirán estando.

Sabéis que soy mal hablado, que me enfado, que tengo un corazón negro como el alquitrán y que no siempre se puede hablar conmigo pues tiendo a querer llevar siempre la razón. Aun con todas esas pegas, sabéis también que os aprecio, que acabaría con quien fuera que intentara hacer daño a cualquiera de mis amigos o familiares.

La Familia no se elige, es la que te toca, pero no la cambiaría por ninguna otra pues es maravillosa.
Los Amigos, son la familia que escoges, y estoy seguro de que no podría tener amigos mejores
Me siento orgulloso de pertenecer a estas dos familias.
Gracias por el 2014, por el futuro 2015 y por los siguientes años.


Hasta un nuevo anochecer, Luna.

Escrito por AlainDGeiser 08-11-2014 en Poesía libre. Comentarios (0)

Y es por ella que os pido un poco de respeto.

Pues si algo no puede faltar es su fulgor.

Y es que por ella tan solo siento anhelo.

Una luminiscencia que inunda todo de color.


Su luz aguarda en las noches.

Entre el blanco perlado y la cerveza amielada.

Rodeada de grandes cúmulos se encuentra abobada.

Oculta está entre las nubes.


Ya que tiene miedo al hombre y su ambición.

Que hacen de ella mero objeto de transacción.

Y es que la Luna no es de libre comercialización.

Pues es libre de moverse con su traslación.


Haciendo de las noches un espectáculo de luces y sombras.

Dando lugar a un conjunto de formas que agitan nuestro corazón.


Hasta luego Luna, hasta un nuevo anochecer. 


The Great War.

Escrito por AlainDGeiser 04-11-2014 en Poesía libre. Comentarios (0)

Wilfred Owen: Anthem for Doomed Youth

¿Qué campanas doblan para los que mueren como bestias?
Sólo la ira monstruosa de los disparos.
Sólo el rápido tableteo tartamudo de los rifles
puede vomitar sus plegarias apresuradas.


No hay farsas ahora para ellos; ni oraciones, ni campanas;
ni una voz de duelo salvo los coros, –
los estridentes, demenciales coros de granadas gimientes;
y cornetas que les llaman desde tristes condados.


¿Qué cirios pueden sostenerse para honrarlos?
No en manos de los monaguillos, sino en sus ojos
brillarán las tenues luces de las despedidas.


Las frentes pálidas de las chicas serán su sudario;
Sus flores la ternura de espíritus sosegados,
y cada lento atardecer una penumbra en el salón. 


Pocas son las palabras que pueda decir que no haya dicho ya el autor.

La Gran Guerra fue el mayor horror conocido por el hombre hasta la 2ª Guerra Mundial. Decenas de millones de muertos son los que se cuentan. Pero ellos no son las únicas víctimas como bien dice el autor, pues sus familias en sus hogares también los recuerdan con lagrimas en sus ojos, misas en las catedrales y flores en sus lapidas sin cadáver o apenas restos de ellos, tan solo con nombres y alguna que otra palabra afianzando su lucha por la libertad en una guerra que ellos no pidieron luchar pero no tuvieron otra opción frente al peligro que corrían sus familias frente al enemigo a vencer.

Las campanas a las que se refiere el autor no son otras que las balas disparadas en el campo de batalla, coreadas a su vez por las explosiones de las granadas, tanto enemigas como aliadas. Pero es que esas campanas, no son de una catedral, ni de una iglesia en la campiña francesa, son las iglesias de sus hogares, el lugar al que desean regresar, pero por desgracia no será posible, pues sus vidas tocaran a su fin allí, en el campo de batalla, luchando por todo lo que habían construido en el pasado sus padres y abuelos, luchando por todo cuanto ellos legarían a sus hijos. En esta época los soldados no morían por petróleo o diamantes, luchaban y morían por sus ideales por defender la libertad de sus hijos.

Wilfred, no soy quien para criticar tu obra, pues eres con diferencia más valiente que yo. Pero al menos creo que puedo regalar algo a tu memoria, pues no moriste en vano, somos libres, quizás no tanto como sea posible, pues somos marionetas de un sistema que nos oprime en bastantes ocasiones, pero somos libres para admirar obras como las tuyas, como las de muchos de tus camaradas que como tú luchasteis por un futuro mejor. Puede que mi guerra no esté en el campo de batalla como fue la tuya, pero lucharé a mi manera en mi campo de batalla particular.

Descansa en paz, Wilfred Owen, una lástima que no hubieras vivido un poco más, para ver como la guerra tocaba a su fin y pudieses vivir en paz como merecías. 


Y mi regalo, puede que no sea genial, pero va con todo mi corazón: 


¿Quienes sois para que canten algo sobre vosotros?

¿Quienes más que hormigas en el camino de otros?

Vosotros sois los olvidados, los que luchasteis por vuestros hijos y nietos.

Fuisteis esposos, profesores, escritores, padres, hermanos o hijos.


Fuisteis todo eso y acabasteis por ser objetivos de algo hecho de metal.

Y es que vosotros, los caídos en la Gran Guerra nos fuisteis arrebatados por batallas infernales. 

Grande fue la guerra, pero más grandes vosotros, sujetos de una masacre abismal.

Porque vosotros erais una generación de artistas, trabajadores y grandes pensadores.


En verdad, la humanidad os debe algo a vosotros.

Luchadores empedernidos de más calibre que las balas que os arrebataron las vidas.

Vosotros que luchasteis como los Trescientos.

Os fue arrebatada una vida, de forma injusta y cruel al lado de vuestras familias. 


Para vosotros este es mi regalo, que hace eco de algo agrietado.

Para vosotros este es mi presente, que hace reclamo del pasado.

Un pasado que era vuestro, y un presente que es mío gracias a vosotros, soldados.

Y aunque no todos tenéis nombres, todos sois lo mismo para mi, héroes tristemente olvidados. 


Jardín del Edén.

Escrito por AlainDGeiser 30-10-2014 en Reflexiones. Comentarios (0)

Me gustaría escribir algo ahora mismo. Terminar alguna historia de las que tengo empezadas, escribir algún poema, libre o con métrica, tan solo expresar lo que siento y dejo de sentir, pero es tan difícil a veces entender lo que pienso. Tan complicado distinguir mis sentimientos.. lo que quiero, lo que odio.

No hay lugar en el que mis ojos caigan al cerrarse, nada en mi cabeza, ninguna imagen que se retuerza en mi mente con la intención de hacerme ver algo allí que a mis ojos escape. 

Tampoco hay colores, solo una blanca luz, ausencia de color y sensación. No veo nada cegado por esa luz que en mi cabeza parece morar, prefiero la Oscuridad, al menos en ella puedo imaginar siluetas y no ciega mis ojos.

Hoy es uno de esos días tristes en mi cabeza, que debería estar bien, que no tengo motivos para estar mal, y sin embargo lo estoy, porque no siento nada claro en mi interior, tan solo miedo a permanecer siempre así. A levantarme mañana al amanecer, y que con las primeras luces del alba en mi vida solo vea eso, una luz blanca, sin color ni nada extraordinario sobre lo que hablar. 

Tengo miedo, a perder mi visión particular del mundo. Miedo a no ser capaz de volver a escribir, de no poder jamás volver a imaginar. Y es que en mi mente ahora mismo reinan el Vacío y su blanca luz. Y tengo miedo de que no llegue nadie a dar al traste con su reinado. Temo por mis criaturas, por mis vampiros, por mi elfo, por mi arbitrador.. temo por cada uno de mis hijos, pues eso es lo que son.

Un padre y una madre dan vida a un hijo, y yo doy vida a mis historias con sus personajes, protagonistas, antagonistas, secundarios o simples personajes de relleno. Los escritores somos dioses en nuestros mundos, damos forma, destruimos y creamos a nuestro antojo cosas inimaginables para otras personas... Pero tememos algo más que cualquiera otra persona. Tememos que nos pase como a los dioses de antaño, que se nos olvide que creamos un mundo, que se nos olvide cuidarlo, verlo crecer, cortar las malas hierbas y regarlo al atardecer.

Somos jardineros, cuidamos nuestro jardín, nuestro Edén, porque eso es para mi la escritura, eso es para mi ser escritor. Cuidar mi jardín, regar cada personaje, cada uno de sus pensamientos, cada uno de los momentos que en su día me propuse relatar. Y así es como quiero pasar mi tiempo; relatando sus vivencias, regando sus vidas y haciéndoles crecer. 

Pero hoy es uno de esos días en los que el trabajo del jardinero es tanto que no sabe que hacer primero... que no sabe si podar primero el seto, regar las rosas o las violetas... Que no es capaz de dar a basto con su trabajo, y lo que es peor, se siente mal porque deja desatendido a sus hijos y eso duele, y eso es lo que siento hoy. Dolor por no poder atender a mis hijos y miedo por no saber como hacerlo, por no saber si podré atenderles en el futuro.